El tradicional Vía Crucis viviente volvió a realizarse en avenida Lecueder, en la ciudad de Artigas, con la participación de decenas de personas y un fuerte acompañamiento del público.
La representación, que se lleva adelante desde hace once años, contó en esta edición con una particularidad: la presencia de dos figuras de Jesús, una en el momento de la entrada al sepulcro y otra en la representación de la resurrección junto al pueblo, según explicaron los organizadores.
El recorrido incluyó unas trece estaciones que recrearon escenas vinculadas al Día de las Cruces, con la participación de entre 80 y 100 personas en escena. La propuesta no solo se centró en la representación de la pasión, sino también en transmitir un mensaje de fe vinculado al amor incondicional y la entrega.
Durante la actividad, los participantes destacaron la emoción generada tanto en actores como en el público presente. Según relataron, se registraron reacciones de fuerte impacto, como personas que se conmovieron hasta las lágrimas durante algunas escenas.
Asimismo, se recogieron expresiones espontáneas de asistentes que acompañaban el recorrido, alentando la representación y manifestando su identificación con el mensaje religioso.
Los organizadores agradecieron a quienes colaboran cada año para concretar el evento y resaltaron la importancia de mantener viva esta manifestación cultural y religiosa en la ciudad.
