Julio Eduardo Juri Perassa, de 25 años, atraviesa un complejo cuadro de salud tras ser diagnosticado con cáncer de colon grado 3. Mientras recibe quimioterapia en Uruguay, impulsa una campaña solidaria para poder acceder a un tratamiento especializado en el exterior, cuyo costo es elevado.
Julio Eduardo Juri Perassa convive con una enfermedad intestinal desde su infancia. A los 7 años fue diagnosticado con colitis ulcerosa crónica (CUC), una patología poco frecuente en niños, que logró sobrellevar durante años con tratamiento médico y controles periódicos. Sin embargo, a mediados del año pasado comenzaron nuevos síntomas: falta de aire, dolores persistentes, cansancio extremo y pérdida de fuerzas.
En primera instancia, los médicos atribuyeron el cuadro a su condición previa, pero tras múltiples estudios y un mes de internación, una colonoscopía confirmó un diagnóstico más grave: cáncer de colon grado 3. Según relató, el avance de la enfermedad implicaba un alto riesgo de metástasis, algo que, afortunadamente, pudo evitarse gracias a la detección y el inicio del tratamiento.
Juri explicó que se le realizaron estudios genéticos, cubiertos por el Fondo Nacional de Recursos, para evaluar la posibilidad de acceder a una medicación específica. El resultado fue negativo, lo que descartó ese tratamiento. Otras alternativas también quedaron excluidas por el riesgo de perforación intestinal debido a la colitis ulcerosa. La opción quirúrgica, con un pronóstico incierto, fue descartada por el propio paciente, considerando su edad y su entorno familiar.
Actualmente se encuentra realizando quimioterapia, un proceso que finalizaría en marzo y que le provoca fuertes efectos secundarios, como cansancio extremo y somnolencia, lo que le impide trabajar. Hasta antes del diagnóstico se desempeñaba laboralmente en un crematorio, actividad que debió abandonar por indicación médica.
En este contexto, médicos le plantearon la posibilidad de un tratamiento específico en un hospital de San Pablo, en Líbano, que podría ser beneficioso para su caso. No obstante, el alto costo económico hace imposible afrontarlo sin ayuda.
Padre de una niña que en enero cumple su primer año y acompañado por su pareja, Julio apela a la solidaridad de la comunidad para poder continuar su lucha. “Agradezco desde el corazón a quienes ayudan y comparten”, expresó. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de la cuenta de ahorro Itaú Nº 0677036, con el objetivo de darle una oportunidad a un joven que enfrenta la enfermedad con esperanza y determinación.
