VANDALISMO ABSURDO

Así quedaron algunas de las señales del nomenclátor público tras la una noche de bailes por la ciudad. 

A primeras horas de la mañana de este martes 25 de agosto ésta era la situación en la intersección de Berreta y Río Branco.  Dos carteles, uno indicador de las calles y el otro una señal de pare, arrancados seguramente por vándalos que recorren la ciudad tras salir de los bailes. 

Esta vez fue, tras finalizar la noche de la nostalgia. Seguramente fueron jóvenes, pasados de copas que perdieron su memoria en la noche de los recuerdos y no recordaron el valor que tiene el mobiliario público, no recordaron la función pública que cumplen, en este caso informativa y preventiva. 

Seguramente olvidaron los conceptos de ciudadanía, libertad, respeto y honestidad. Tal vez ni los conozcan porque deben ser los modernos Ni-Ni, muchas veces consentidos por los proyectos educativos que no educan pero que son propuestos por los gobernantes nacionales desde un escritorio. 

Los NI-NI son tan NI-NI como los gobernantes nacionales, todos: ni respeto, ni me importa, ni trabajo, ni recuerdo.        


VANDALISMO ABSURDO

Así quedaron algunas de las señales del nomenclátor público tras la una noche de bailes por la ciudad. 

A primeras horas de la mañana de este martes 25 de agosto ésta era la situación en la intersección de Berreta y Río Branco.  Dos carteles, uno indicador de las calles y el otro una señal de pare, arrancados seguramente por vándalos que recorren la ciudad tras salir de los bailes. 

Esta vez fue, tras finalizar la noche de la nostalgia. Seguramente fueron jóvenes, pasados de copas que perdieron su memoria en la noche de los recuerdos y no recordaron el valor que tiene el mobiliario público, no recordaron la función pública que cumplen, en este caso informativa y preventiva. 

Seguramente olvidaron los conceptos de ciudadanía, libertad, respeto y honestidad. Tal vez ni los conozcan porque deben ser los modernos Ni-Ni, muchas veces consentidos por los proyectos educativos que no educan pero que son propuestos por los gobernantes nacionales desde un escritorio. 

Los NI-NI son tan NI-NI como los gobernantes nacionales, todos: ni respeto, ni me importa, ni trabajo, ni recuerdo.        


SIGAMOS EL EJEMPLO


Distinguidos lectores, sí transitan por las calles de la ciudad de Artigas en busca de un lugar donde comer o tomar algo, o realizar un trámite en alguna oficina y no encuentran sitio donde estacionar su vehículo, no se preocupe. Le sugerimos seguir el ejemplo  de Prefectura Nacional.  

Esta fotografía fue tomada en los primeros minutos de las 14.00 horas del martes 10 de marzo de 2015 en la transitada  esquina de Berreta y Luis Alberto de Herrera.

Allí, a esa hora una camioneta de Prefectura Nacional que estaba por la ciudad decidió hacer una pausa, con balizas encendidas, bajo la sombra y entre dos carteles de prohibido estacionar y detenerse. Dos carteles.

No sabemos en que diligencia estaban los funcionarios de la camioneta, lo cierto que allí está prohibido estacionar y detenerse a cualquier hora. No sabemos si se detuvieron allí para comer en un restaurante. No lo sabemos.

Lo que si sabemos es que con este artículo no hacemos apología al incumplimiento de las normas de tránsito, sino simplemente promovemos seguir el ejemplo de las autoridades, promovemos la igualdad entre todos los ciudadanos. Pues todos somos iguales ante las leyes. Salvo si tenemos automóviles con matrículas oficiales. Igual no se olvide si usted no la tiene, ah sí, a usted lo pueden multar.

SIGAMOS EL EJEMPLO


Distinguidos lectores, sí transitan por las calles de la ciudad de Artigas en busca de un lugar donde comer o tomar algo, o realizar un trámite en alguna oficina y no encuentran sitio donde estacionar su vehículo, no se preocupe. Le sugerimos seguir el ejemplo  de Prefectura Nacional.  

Esta fotografía fue tomada en los primeros minutos de las 14.00 horas del martes 10 de marzo de 2015 en la transitada  esquina de Berreta y Luis Alberto de Herrera.

Allí, a esa hora una camioneta de Prefectura Nacional que estaba por la ciudad decidió hacer una pausa, con balizas encendidas, bajo la sombra y entre dos carteles de prohibido estacionar y detenerse. Dos carteles.

No sabemos en que diligencia estaban los funcionarios de la camioneta, lo cierto que allí está prohibido estacionar y detenerse a cualquier hora. No sabemos si se detuvieron allí para comer en un restaurante. No lo sabemos.

Lo que si sabemos es que con este artículo no hacemos apología al incumplimiento de las normas de tránsito, sino simplemente promovemos seguir el ejemplo de las autoridades, promovemos la igualdad entre todos los ciudadanos. Pues todos somos iguales ante las leyes. Salvo si tenemos automóviles con matrículas oficiales. Igual no se olvide si usted no la tiene, ah sí, a usted lo pueden multar.

HAY QUE SER «JODEDOR» PARA ANDAR BIEN

Fernando Calloia / Foto: subrayado.com.uy
Por Sergio Martínez / Este artículo está dirigido, bien dirigido. A los honestos de este país, que los hay y muchos. Honestos que cada día se levantan a laburar desde que sale hasta que entra el sol, más tarde aún.


He aquí el ejemplo que deben seguir los honestos, los éticos, los que cumplen con sus deberes y obligaciones a raja tabla. Eso como nosotros y como vos lector. 

La consigna es para 2015, empecemos un nuevo tiempo, seamos «jodedores» para andar bien, y muy bien. El camino recomendable es acomodarse con la política, fingir ser cristalino, vestir traje y corbata o no, hablar mas o menos bien, o no. Pero lo principal asumir un cargo para jactarse de los de abajo. Jactarse de que puedo hacer lo que quiero y como quiero porque mas tarde me premian.

Otra cosa, para ser un buen «jodedor», según mis conceptos, hacer todo para que te procesen por abuso de funciones, antes de que se elimine este delito del Código Penal. Igual si te procesan, en unos días te lo revocan y permanecerás tan honesto como aquel que nunca se mandó una macana.

Además, acordate de fundir algo grande en el país, algo así como Pluna. Algo de más de 300 millones de dólares. Igual después se dice que fue mucho más que menos.  

Con la designación de Calloia como presidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo hasta el presidente reelcto es más honesto que yo. Ahora vamos a ver que tanto desarrollo tendrá Uruguay, bueno buen desarrollo de «jodedores».

HAY QUE SER «JODEDOR» PARA ANDAR BIEN

Fernando Calloia / Foto: subrayado.com.uy
Por Sergio Martínez / Este artículo está dirigido, bien dirigido. A los honestos de este país, que los hay y muchos. Honestos que cada día se levantan a laburar desde que sale hasta que entra el sol, más tarde aún.


He aquí el ejemplo que deben seguir los honestos, los éticos, los que cumplen con sus deberes y obligaciones a raja tabla. Eso como nosotros y como vos lector. 

La consigna es para 2015, empecemos un nuevo tiempo, seamos «jodedores» para andar bien, y muy bien. El camino recomendable es acomodarse con la política, fingir ser cristalino, vestir traje y corbata o no, hablar mas o menos bien, o no. Pero lo principal asumir un cargo para jactarse de los de abajo. Jactarse de que puedo hacer lo que quiero y como quiero porque mas tarde me premian.

Otra cosa, para ser un buen «jodedor», según mis conceptos, hacer todo para que te procesen por abuso de funciones, antes de que se elimine este delito del Código Penal. Igual si te procesan, en unos días te lo revocan y permanecerás tan honesto como aquel que nunca se mandó una macana.

Además, acordate de fundir algo grande en el país, algo así como Pluna. Algo de más de 300 millones de dólares. Igual después se dice que fue mucho más que menos.  

Con la designación de Calloia como presidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo hasta el presidente reelcto es más honesto que yo. Ahora vamos a ver que tanto desarrollo tendrá Uruguay, bueno buen desarrollo de «jodedores».

LA NAVIDAD BASUREADA

Foto: Beltran Vazquez de Sousa
Esta era la imagen a primeras horas de la mañana a la entrada de la ciudad de Artigas. Un contenedor de residuos de la comuna, prácticamente sin residuos, es que algunos jóvenes transeúntes lo vaciaron para festejar la Navidad. De esta forma la Navidad en Artigas fue «basureada».

En vísperas al 24 de diciembre, la gente enloqueció. Unos corrían para conseguir cordero y refrescos. Otros por lechón y cervezas. Corrían como si fuera el fin del mundo y hasta las reglas de tránsito ignoraban, simplemente era Navidad. Pero pocos sabían el significado real de la fecha: «la llegada del niño Jesús».

Otros de otros, gran mayoría salieron a bailar, hasta ahí bien. Es que esos otros de otros se embriagaron hasta que sus ojos vieran más allá de los dobles. Pero ese tampoco fue el problema, porque cada uno toma lo que quiere, siempre y cuando no «joda» al resto, siempre y cuando no «joda» al entorno.

La foto muestra todo lo contrario a lo dicho, allí «jodieron» el entorno, y así mismos. Pasarse de copas no legitima hacer cualquier cosa, porque si somos capaces para decidir tomar una más, existe la obligación de ser capaces para  no vandalizar y no «basurear» la Navidad.

Llama la atención que nadie evitó «basurear», puesto que las 24 horas del día tenemos policías cuidando la frontera, cuidando la cabecera del puente, agentes del orden público que nada hicieron para mantenerlo.  




LA NAVIDAD BASUREADA

Foto: Beltran Vazquez de Sousa
Esta era la imagen a primeras horas de la mañana a la entrada de la ciudad de Artigas. Un contenedor de residuos de la comuna, prácticamente sin residuos, es que algunos jóvenes transeúntes lo vaciaron para festejar la Navidad. De esta forma la Navidad en Artigas fue «basureada».

En vísperas al 24 de diciembre, la gente enloqueció. Unos corrían para conseguir cordero y refrescos. Otros por lechón y cervezas. Corrían como si fuera el fin del mundo y hasta las reglas de tránsito ignoraban, simplemente era Navidad. Pero pocos sabían el significado real de la fecha: «la llegada del niño Jesús».

Otros de otros, gran mayoría salieron a bailar, hasta ahí bien. Es que esos otros de otros se embriagaron hasta que sus ojos vieran más allá de los dobles. Pero ese tampoco fue el problema, porque cada uno toma lo que quiere, siempre y cuando no «joda» al resto, siempre y cuando no «joda» al entorno.

La foto muestra todo lo contrario a lo dicho, allí «jodieron» el entorno, y así mismos. Pasarse de copas no legitima hacer cualquier cosa, porque si somos capaces para decidir tomar una más, existe la obligación de ser capaces para  no vandalizar y no «basurear» la Navidad.

Llama la atención que nadie evitó «basurear», puesto que las 24 horas del día tenemos policías cuidando la frontera, cuidando la cabecera del puente, agentes del orden público que nada hicieron para mantenerlo.  




5 MINUTOS EN DESORDEN PÚBLICO

Cómo podemos exigir del ciudadano común, del civil, buenas prácticas en el tránsito y en la sociedad si los encargados de hacer cumplir con el orden público lo desordenan. 

La fotografía presentada fue capturada en la mañana de este viernes, en el estacionamiento de un hotel céntrico. Más precisamente en el área designada para personas discapacitadas.


Un vehículo oficial, del Ministerio del Interior, se detuvo por unos instantes, (no importa el porqué, pero seguro no era un operativo) justo en el área para discapacitados, justo en tiempos en que la Policía destaca su gestión de calidad en todo. Tantos lugares para estacionar y justo optan por el menos indicado.

¿Faltará madurez institucional y compromiso de los funcionarios?

¿Faltará madurez para estacionar en un lugar correcto con un vehículo oficial?

¿Faltará madurez para no tomarle fotografía al «conocido Marcos Loco» desde un móvil policial? (Hecho observado la semana pasada).

¿Faltará madurez para no recorrer la ciudad en un móvil policial escuchando cumbia a una considerable intensidad? (Hecho observado esta semana).

Faltan tantas cosas, que quizá estas observaciones sean la nada misma en el sistema. Lo importante simplemente es reflexionar sobre este tema y tantos otros.

5 MINUTOS EN DESORDEN PÚBLICO

Cómo podemos exigir del ciudadano común, del civil, buenas prácticas en el tránsito y en la sociedad si los encargados de hacer cumplir con el orden público lo desordenan. 

La fotografía presentada fue capturada en la mañana de este viernes, en el estacionamiento de un hotel céntrico. Más precisamente en el área designada para personas discapacitadas.


Un vehículo oficial, del Ministerio del Interior, se detuvo por unos instantes, (no importa el porqué, pero seguro no era un operativo) justo en el área para discapacitados, justo en tiempos en que la Policía destaca su gestión de calidad en todo. Tantos lugares para estacionar y justo optan por el menos indicado.

¿Faltará madurez institucional y compromiso de los funcionarios?

¿Faltará madurez para estacionar en un lugar correcto con un vehículo oficial?

¿Faltará madurez para no tomarle fotografía al «conocido Marcos Loco» desde un móvil policial? (Hecho observado la semana pasada).

¿Faltará madurez para no recorrer la ciudad en un móvil policial escuchando cumbia a una considerable intensidad? (Hecho observado esta semana).

Faltan tantas cosas, que quizá estas observaciones sean la nada misma en el sistema. Lo importante simplemente es reflexionar sobre este tema y tantos otros.