GRAN ESTAFA EN TOMÁS GOMENSORO: LE SACARON $ 410.000

Un hombre de 64 años denunció ante la Policía que fue víctima de una red de extorsión que operaba desde el exterior del país. Durante cuatro años, el hombre realizó giros bajo amenaza tras un contacto por redes sociales.

Lo que empezó como un simple intercambio de mensajes en Facebook terminó convirtiéndose en una pesadilla económica y psicológica para un vecino de esta localidad. En las últimas horas, un hombre de 64 años se presentó ante el personal de la Seccional 6ª de Tomás Gomensoro para radicar una denuncia por estafa y extorsión que lo mantuvo cautivo durante casi media década.

Según informaron fuentes policiales a este medio, el calvario de la víctima comenzó hace aproximadamente cuatro años. Todo se inició mediante una solicitud de amistad en la red social Facebook. Tras entablar una conversación con quien decía ser una joven mujer, el panorama cambió drásticamente.

Poco tiempo después, el hombre fue contactado por un sujeto que se presentó como el padre de la chica. Con un tono agresivo y amenazador, este individuo le aseguró que la joven era menor de edad y que, si no quería enfrentar una denuncia penal ante la Justicia, debía comenzar a pagar «compensaciones».

Aterrorizado por la posibilidad de verse involucrado en un problema legal o ver manchado su buen nombre en el pueblo, el denunciante accedió a las demandas. La modalidad se volvió una constante: cada cierto tiempo, los extorsionadores le exigían nuevas sumas de dinero bajo la amenaza de radicar la denuncia de inmediato.

La víctima realizó múltiples giros de dinero a través de locales de cobranza. Según el detalle aportado en la seccional, el monto total de la estafa asciende a los 410.000 pesos uruguayos. Lo que llamó la atención de los investigadores es que el destino de estos fondos eran cuentas radicadas en Paraguay, lo que confirma la transnacionalidad del delito.

Cansado de la presión constante y al verse desbordado por la situación financiera, el vecino decidió cortar el silencio y aportó a la Policía todos los comprobantes de los giros realizados, así como las capturas de pantalla de las conversaciones de Facebook y los mensajes de WhatsApp recibidos.

La Fiscalía de turno tomó cartas en el asunto de manera inmediata, disponiendo el relevamiento de toda la documentación presentada. Debido a la complejidad de la maniobra y el rastro del dinero fuera de fronteras, el caso fue derivado al Departamento de Delitos Complejos.

Este tipo de estafas, conocidas coloquialmente como «sextorsión» o estafas por perfiles falsos, han crecido en el interior del país, aprovechando muchas veces el desconocimiento tecnológico o el temor al «qué dirán» de las víctimas en comunidades pequeñas.

By clicregional.com

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