DE ARTIGAS A FRAY BENTOS: MARTINA HIZO HISTORIA COMO LA PRIMERA MUJER EGRESADA EN INGENIERÍA BIOMÉDICA EN UTEC

El logro trasciende lo académico y simboliza el crecimiento de nuevas oportunidades de formación científica y tecnológica en el interior del país.

Oriunda de Artigas, Martina llegó a Fray Bentos con muchas dudas, pero también con una fuerte vocación por la ciencia. “Cuando terminé el liceo estaba atravesando una etapa de mucha incertidumbre. Sabía que quería estudiar algo relacionado con la ciencia, pero no encontraba una carrera en la que realmente me sintiera identificada”, recordó.

La decisión apareció después de investigar distintas opciones junto a su familia. “Cuando encontré Ingeniería Biomédica en UTEC Fray Bentos pensé: ‘es por acá’”, contó. La posibilidad de unir medicina e ingeniería terminó de convencerla, en un contexto familiar donde la curiosidad científica siempre estuvo presente: su madre es profesora de Biología y su padre de Física.

Sin embargo, elegir la carrera también implicó asumir otro gran desafío: dejar su ciudad y mudarse al litoral del país para comenzar una nueva etapa lejos de su entorno. “Mientras todos mis amigos se iban a Montevideo, yo me iba a una ciudad que casi nadie conocía y lejos de mi familia”, recordó.

Con el tiempo, Fray Bentos se transformó en un hogar y la experiencia universitaria en UTEC fue mucho más que una formación académica. “Conocí personas increíbles, amistades que hasta hoy siguen siendo muy importantes para mí. UTEC genera una comunidad muy cercana entre estudiantes y colaboradores, y eso hace que uno se sienta contenido”, señaló.

Una carrera que conecta innovación, salud y oportunidades en el interior del país

Durante la carrera, Martina descubrió el enorme alcance de la Ingeniería Biomédica y sus múltiples áreas de aplicación. Procesamiento de imágenes, biomecánica, programación, electrónica, simulaciones y diseño de dispositivos fueron algunas de las disciplinas que marcaron su formación.

“Siempre sentí que lo que aprendo puede tener un impacto directo en la calidad de vida de las personas”, afirmó.

Además, destacó que la diversidad de áreas dentro de la carrera fue uno de los aspectos que más la motivó durante su formación. “Es una carrera muy desafiante, pero también muy motivadora porque conecta la salud, la tecnología y la investigación para aportar soluciones reales”, señaló.

Además, destacó que la diversidad de áreas dentro de la carrera fue uno de los aspectos que más la motivó durante su formación. “Es una carrera muy desafiante, pero también muy motivadora porque conecta la salud, la tecnología y la investigación para aportar soluciones reales”, señaló.

El proyecto final de Martina estuvo enfocado en simulaciones computacionales aplicadas al sistema digestivo humano. Utilizando herramientas de modelado y dinámica de fluidos, investigó el comportamiento de ciertos flujos dentro del estómago humano.

“La idea era combinar programación, matemática, física, anatomía y aplicaciones clínicas en un trabajo con potencial para aportar a la investigación científica”, explicó.

Martina también destacó la importancia de que carreras universitarias vinculadas a la innovación y la tecnología puedan desarrollarse fuera de Montevideo. Para ella, la posibilidad de desarrollar este tipo de formación universitaria en el interior del país representa una oportunidad fundamental para ampliar el acceso a la educación terciaria y descentralizar el conocimiento.

Descentralizar la educación superior no solo beneficia a los estudiantes, sino también al desarrollo del país, cuenta Martina. “Ayuda a que el conocimiento y la innovación no se concentren únicamente en Montevideo”, agregó.

Los desafíos del futuro

Convertirse en la primera mujer egresada de Ingeniería Biomédica en UTEC tiene para Martina un fuerte valor simbólico. Espera que su historia pueda inspirar a más niñas y jóvenes, especialmente del interior, a animarse a estudiar carreras científicas y tecnológicas.

“La ingeniería y la ciencia necesitan miradas diversas y personas con distintas experiencias”, sostuvo.

Dejó un mensaje para quienes hoy dudan de sus capacidades o sienten que determinadas carreras “no son para ellas”: “No se limiten por el lugar del que vienen ni por pensar que ciertas carreras son demasiado difíciles. Es normal tener dudas o miedo al empezar, pero eso no significa que no sean capaces. Con esfuerzo, apoyo y constancia se puede llegar muy lejos”. “Es un logro académico obviamente, pero también es algo muy personal y emocional por todo lo que hubo detrás: la distancia, los desafíos, las dudas y el esfuerzo de tantos años. Ser la primera mujer egresada de Ingeniería Biomédica en UTEC es algo que me llena de orgullo. No solamente por mí, sino porque espero que también sirva para que más niñas y jóvenes del interior puedan verse reflejadas y entiendan que sí hay lugar para ellas en la ingeniería, en la ciencia y en cualquier camino que quieran elegir”.

By clicregional.com

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