
Un ataque ruso registrado en la ciudad de Ternópil, en el oeste de Ucrania, dejó al menos 25 personas fallecidas y decenas de heridos. El hecho ocurre en medio de versiones sobre negociaciones discretas entre Rusia y Estados Unidos para intentar destrabar una salida política al conflicto.
La madrugada de este miércoles volvió a teñirse de violencia en Ucrania luego de que misiles rusos impactaran en varias zonas residenciales de Ternópil. Según las autoridades locales, los proyectiles alcanzaron edificios de apartamentos y parte de la infraestructura urbana, provocando el derrumbe de estructuras y atrapando a varias personas entre los escombros. Los equipos de emergencia trabajaron durante horas para rescatar sobrevivientes en medio del caos y el frío.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque y afirmó que se trató de “otro intento deliberado de sembrar terror en la población civil”. Desde Kiev insisten en que los bombardeos sistemáticos buscan quebrar la resistencia de la población y presionar al gobierno ucraniano en un momento clave del conflicto.
Mientras tanto, medios internacionales informaron que representantes de Estados Unidos y Rusia habrían retomado contactos informales para explorar una posible vía diplomática. Si bien no trascendieron detalles de las conversaciones, fuentes cercanas a la negociación señalan que ambas potencias evalúan escenarios que permitan reducir la intensidad del enfrentamiento, aunque todavía no existe un marco concreto para avanzar hacia un alto el fuego.
Analistas internacionales señalan que este tipo de ataques complica cualquier intento de aproximación, ya que profundiza la desconfianza entre las partes y aumenta la presión interna sobre los gobiernos involucrados. Sin embargo, subrayan que la continuidad del conflicto también genera costos crecientes para Moscú y preocupa a Washington por su impacto regional y global.
El bombardeo en Ternópil vuelve a poner en primer plano el drama cotidiano que atraviesa la población ucraniana y deja en suspenso la posibilidad de un acercamiento diplomático. Mientras continúan las tareas de rescate y se actualiza el número de víctimas, la comunidad internacional reclama avances concretos que permitan frenar una guerra que ya dejó miles de muertos y cuya salida, por ahora, sigue siendo incierta.
